Del mucílago

Cítrica
Mucílago de cacao con cítricos: ácida, ligera y bien fría. Sorprende a quien da por hecho que todo lo que sale del cacao tiene que saber a chocolate.
Del mucílago
Fría, espesa y con sabor a cacao de verdad. Se bate en el momento y se toma ahí mismo: no hay manera de guardarla ni de mandarla.
Cómo se consigue Recién hecho, en el puesto

Qué es, qué lo hace distinto y para quién lo hacemos, en pocas palabras.
Una malteada fría y espesa que combina el mucílago fresco del cacao con leche y chocolate hecho en casa. Se prepara al momento, delante de ti.
El mucílago le aporta una acidez suave y afrutada que equilibra el dulzor de la leche, y el chocolate pone el sabor intenso a cacao de verdad. El resultado es una bebida cremosa y refrescante, muy distinta a una malteada convencional: se nota la fruta del cacao, no solo el chocolate. Se sirve bien fría, en vaso de 12 onzas, y no lleva colorantes ni saborizantes.
Es una bebida para disfrutar en el momento, en el mercado campesino o en las ferias donde tenemos puesto. Es ideal para una tarde de calor o para quien quiere probar el cacao de una forma diferente. No se guarda ni se envía, porque su gracia está en tomarla recién hecha, así que es la excusa perfecta para pasar a saludarnos.
Cuatro ingredientes y ninguno de relleno: mucílago, leche, hielo y nuestro chocolate en polvo.
Se prepara delante de ti y en menos de cinco minutos está en tu mano.
De una mazorca abierta ese mismo día, para que llegue fresco al vaso.
Un par de minutos en la licuadora, hasta que la espuma se sostiene sola.
Lo que suele preguntar quien la ve por primera vez en el mostrador.
Mejor no. Está pensada para tomarla en los primeros minutos: el mucílago fresco cambia rápido y la espuma se baja.
No. El mucílago de la malteada es fresco y no pasa por ninguna fermentación; el alcohol solo aparece en el vino.
Por ahora no: la receta necesita la leche para quedar espesa. Si no tomas lácteos, pregúntanos por la Cítrica, que también lleva mucílago.
Sin filtros ni ediciones. Son mensajes de gente que compró y quiso contarlo.
Espesa y con harto sabor a chocolate. Mis hijos piden que la traigamos cada vez que bajamos al pueblo.
Rica y bien cremosa, aunque para mi gusto le sobra un poquito de dulce. A mis hijos les encantó, así que en la casa gano por mayoría.
Cuéntanos qué te pareció. Lo leemos todo, y lo que publicamos sale aquí con tu nombre.
Del mucílago

Mucílago de cacao con cítricos: ácida, ligera y bien fría. Sorprende a quien da por hecho que todo lo que sale del cacao tiene que saber a chocolate.
Del grano

Yogur artesanal con nibs de cacao dentro, así que se bebe y se mastica a la vez. Va refrigerado y aguanta poco: por eso se prepara por tandas y no siempre queda.
Escríbenos y te decimos si hay, cuánto tarda y cómo llega. Si estás cerca, también puedes pasar por el taller.